-¿Pero como se te ocurre ir a casa de un extraño y montarte
en su coche? Estas loca?! Imagínate lo
que te hubiera pasado si ese hombre fuera un pederasta o un secuestrador.. O UN
VIOLADOR!!! Mira, vete a tu casa y ya
hablare con tu madre…
La verdad es que mi primo tenia razón, no debía de hacer
esas cosas pero estaba asustada y confundida por lo de aquel asesinato… y ahora
que lo pienso, esa chica tenia algo pegado a la ropa, creo que era una nota
pero claro, con los nervios del momento no me he fijado demasiado. Ya se! Antes
de ir a casa pasare por la comisaria a ver si han encontrado algo nuevo
relacionado con la nota.
Salí de la pequeña casa de mi primo sin decirle nada ya que
si lo hacia me volvería a gritar por lo ocurrido esta tarde y me dirija hacia
la comisaria. Ya era de noche y no había nadie por la calle y eso no me hacia
mucha gracia ya que soy bastante miedosa pero quería saber algo mas del
asesinato así que seguí mi camino y cuando llegue…
-Mierda ya esta cerrada, es comprensible, se me ha hecho más
tarde de lo que creía.
-¿Qué haces por la calle a estas horas? Una extraña voz sonó
detrás mía y me hizo saltar debido al susto, cuando me gire para ver que me
esperaba vi a un chico joven sentado en el primer escalón de la puerta, parecía
que había llevado un mal día porque su
seriedad se notaba a kilómetros.
-Venia a la comisaria pero ya veo que esta cerrada así que vendré
mañana. (Dije yo con una voz que casi no se percibía mientras que iba bajando
los escalones de aquella entrada)
Entonces aquel chico levanto la mirada y me echo la mirada más
tierna que podría ver alguien en toda su vida, me gusto tanto que me senté a su
lado en el escalón.
-llevo un día bastante malo la verdad, he hecho una cosa de
la que por poco salgo entre rejas. Yo me asuste bastante por lo que había dicho
pero como él se rio al ver mi cara supuse que era una broma o que estaba
exagerando su anécdota. Yo mientras que él
hablaba lo mire de arriba abajo cuando…eh que es eso? Dios mio la estoy viendo,
por su bolsillo asomaba lo que parecía ser una…si! Una pistola! Dios, que hago?
Corro? Si será lo mejor. Empecé a correr como si me fueran a matar y creo que
ese era el caso. De mientras que corría escuche un disparo y por segundo creí
que me había dado pero no, así que doble la primera esquina que encontré y me metí en un bar. Uf cuanta gente
y la mayoría borracha pero bueno me tendré que acostumbrar, mejor estar aquí que
corriendo por la calle por culpa de un loco.
Me senté en la barra y me di cuenta de que no llevaba dinero
así que no pedí nada utilizando la excusa de que estaba esperando a un
amigo. Espere un rato sentada en aquella
barra hasta que el camarero me trajo una Coca-Cola y me señalo una mesa diciéndome
que aquel chico me había invitado. Yo me gire para saber quien seria aquel
chulo que se creería que con pagarme la bebida iba a conseguir algo, era… ERA
NIALL!! Dios que bien! En ese momento no dude en soltar uno de mis grititos de
niña pequeña que mostraban gran alegría por algo, en este caso porque Niall me había
salvado de estar toda la noche allí.
Corrí hacia la mesa y le abrace con todas mis fuerzas diciéndole
lo mucho que le agradecía que estuviera allí. Cuando por fin me senté soltó unas
cuantas carcajadas y me pregunto por qué estaba así. Yo le conté todo lo que me
había pasado durante el día sin apenas percibir la presencia de otros cuatro
chicos que me miraban sorprendidos y curiosos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario