(Narra Zayn)
Ya hemos parado en la ciudad donde vamos a dar otro
concierto esta noche, ni si quiera sabemos el nombre pero nos lo dirán justo
antes de cantar. Es la una y media, tengo hambre. He estado toda la mañana
hablando con Niall, me lo ha contado todo y le he dicho que sería una buena
idea que la invitara a comer a algún sitio y le diera el vestido allí pero le
da vergüenza. Así que vamos a ir los tres, Niall, Lourdes y yo.
Niall y yo ya estábamos listos para salir, solo faltaba
Lourdes que aun no le habíamos dicho nada pero seguro que aceptaría la
invitación. Espero que a Liam no le apetezca venir. Llamé a la puerta de la
habitación de Lourdes y me abrió Liam que parecía haber llorado. Tampoco le
pregunté nada sobre eso, no quería agobiarle. Lourdes estaba sentada en frente
de su ordenador, llevaba una camiseta que le venía grande, era de Liam. Se
avergonzó un poco al ver a Niall y a mí allí porque no llevaba pantalones, solo
la tapaba esa camiseta que le llegaba por encima de las rodillas.
-Lourdes, ¿te apetece venir con Niall y conmigo a comer?
-¡Si, si y definitivamente si! Salir un poco es lo único que
necesito ahora. Esperar un momento que me vista, no voy a salir así a la calle.
Los dos asentimos con la cabeza y nos quedamos quietos como
un par de tontos.
-Ejem…chicos, ¿habéis oído eso de que me tengo que vestir?
-Ah sí, sí. Ya… ya salimos. Liam, vamos sal.
-Tranquilo Niall que ya hemos cogido confianza.
Noté como Liam decía esas palabras con rabia, como queriendo
poner celoso a Niall, y sí, por supuesto que le puso celoso. Cuando Niall y yo
salimos de la habitación su cara se puso roja. Y le dio una patada a una pata
de la mesa del salón.
-Hey Niall para, tranquilo.
-¡¿Qué pare?! La chica a la que quiero está cambiándose de
ropa en la misma habitación en la que está uno de mis mejores amigos. Zayn,
ella no me quiere, estoy perdiendo el tiempo. Solo se sufrir por ella, la
quiero y la estoy perdiendo.
-Niall… no pienses así, hay cosas que un amigo sabe y yo se
que ella te quiere o te querrá. Solo tienes que acercarte a ella, mostrarle que
tú eres el único que dará todo por ella. Seguro que dentro de unos días estáis
juntos como tú quieres. Vamos, coge el vestido y la esperamos en la puerta del autobús.
-Sí, voy. Adelántate tú.
(Narra Niall)
Fui a mi habitación, cogí el vestido y al salir me encontré
con Lourdes que estaba saliendo de su cuarto. Llevaba una camisa ajustada de
color rosa y unos vaqueros. Estaba preciosa con el pelo suelto.
-Niall, que guapo te has puesto.
-Gra…gracias. Tú también estás muy guapa…
-Oh gracias Niall, ¿y esa bolsa tan grande?
-Ah pues es una cosa para ti.
-¿para mí? ¡Gracias! ¿Qué es?
-Cierra los ojos y cuando yo te diga "ya" los abres y ves lo
que es.
-Venga va. ¡Ya está!
-¿No ves nada?
-¡Nooo! Nada de nada.
La tenía en frente, con los ojos cerrados y con una gran sonrisa,
esperando su sorpresa. Saqué el vestido de la caja y cuando se lo iba a dar me
di cuenta de que era mi oportunidad.
-Oye Lourdes.
-¡Dime!
-Perdona por el beso.
-¿De qué beso estás habland…

No hay comentarios:
Publicar un comentario