(Narra Lourdes)
Entramos todos a una gran sala de reuniones donde
discutían unos 10 hombres trajeados. En
cuanto entramos, Carla fue presentándome a cada uno de los hombres de la sala.
Todos eran jefes de discográficas o secretarios. Al rato, cuando acabé de presentarme a todos,
fuimos a la cabina de grabación. Carla me indicó todo lo que tenía que hacer,
entré a la cabina, estaba nerviosa. Me puse los cascos e intenté colocarme lo
mejor posible ya que nunca había hecho nada parecido. Carla entró y me dijo que
no me pusiera nerviosa, que hiciera como si nadie me pudiera ver. Así que lo
hice, imaginé que nadie me podía ver ni oír a través del cristal tintado.
Cerré los ojos e intenté recordar alguna canción que supiera
de menoría. Ya está, ya la tengo, Whithout You, la versión de Glee. Sin abrir
los ojos empecé a cantarla, sin música que me acompañará ni aplausos, nada,
solo mi voz y mi cuerpo.
La canción se me pasó volando, cuando terminé y abrí los
ojos me di cuenta de que no podía ver nada a través del cristal. Que tonta soy,
podría haber abierto los ojos. Carla
abrió la puesta de la cabina y dijo que ya podía salir.
Cuando salí vi a los chicos con cara de sorprendidos y a uno
de los hombres que había antes en la sala de reuniones acercarse a mí. Mientras
que se acercaba Carla me dijo al oído que ya tenía contrato con una discográfica
y que este era el jefe.
-Encantado Lourdes, tengo que reconocer que esta a sido la
mejor audición que he podido escuchar. Vamos a ganar mucho dinero gracias a ti. Bienvenida a la discográfica.
-Gracias, encantada.
Nos dimos la mano (nunca había saludado así a alguien) y el
hombre salió de la sala acompañado de su secretario. Quería hablar con los chicos pero Carla
interrumpió.
-Lourdes, está noche firmarás el contrato con la discográfica
en una fiesta. Va a ser muy elegante y habrá mucha gente famosa, todos de la
compañía. Tendrás que ir arreglada, no tenemos mucho tiempo así que iremos a mí
casa a por un vestido y a arreglarte antes de la fiesta. Y vosotros chicos tenéis
un concierto dentro de una hora, yo os llevo en mi coche, no me cuesta nada, me
pilla de camino a mi casa. Vamos a mi coche.
Sin decir ni una palabra más, todos salimos de aquel
edificio y subimos en el coche de Carla, pero esta vez en sitios distintos.
Ahora Niall y yo íbamos en la parte de atrás.
-No tenía ni idea de que cantarás tan bien.
-Gracias. Oye Niall.
-¿SÍ?
-No voy a firmar nada sin vosotros delante, esperaré hasta
que volváis del concierto. Prométeme que después del concierto iréis a la
fiesta, por favor.
-Lo prometo, iremos.
-Te estaré esperando en la puerta.
-Vale.
Después de esas palabras, los chicos bajaron del coche y yo
me cambié de sitio, me puse de en el asiento del copiloto, al lado de Carla. Al
cabo de unos quince minutos llegamos su
casa, un apartamento pequeño y acogedor, muy bonito. Me hizo pasar a su
vestidor.
-Toma, ponte este. Te va a quedar genial y es perfecto para
la fiesta de esta noche. Puedes
cambiarte aquí, yo ahora salgo. Cuando te lo hayas puesto me avisas.
-Vale, enseguida te aviso.
Me puse el vestido que me había dado Carla y unos tacones negros
bastante altos que encontré por el zapatero.
Me miré en el espejo y solo pude pensar en una cosa… “Seguro que con esto puesto impresiono a
Niall, sí. Esta noche va a ser especial.”
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