(Narra Lourdes)
Estábamos todos en la terraza hablando y bebiendo, Jake y
los chicos se habían caído bastante bien. Al cabo de una media hora Carla vino
a por mí para que firmara el contrato. Yo me fui con ella a otra sala llena de
gente importante dónde bajo la mirada atenta del jefe, me dieron un bolígrafo
con el que firmar. Carla me dio el bolígrafo y se apartó terminando de formar
el corrillo de gente a mí alrededor. Yo miré el papel, solté el bolígrafo y sin
pensarlo ni un segundo, partí el contrato en dos. Todo el mundo me miraba
sorprendido, me acerqué al jefe con una gran sonrisa y le dije “Lo siento, pero
yo solo canto para mi ducha” mientras le tiraba a la cara los trocitos de
contrato. Después de eso salí corriendo a toda prisa. Los chicos me vieron
desde la terraza y me siguieron. Una vez fuera de esa casa decidí parar de
correr, al minuto salieron los chicos en mi búsqueda.
Harry: -¿Qué ha pasado?
Yo: -Que no he firmado el contrato. Lo he roto y le he dicho
al jefe que solo canto para mi ducha. Después he salido corriendo.
Liam: -¿En serio?
Yo: -Sí, muy en serio. Y no me arrepiento.
Louis: -Eres la mejor.
Nos dimos todos uno abrazo entre carcajadas y nos metimos en
un taxi que había llamado hace dos minutos Liam. Entonces me acordé de algo, Jake estaba allí,
había salido corriendo junto a los chicos.
Yo:- Hey Jake, ¿te vienes?
Jake: -¿A dónde vais?
Yo: - De fiesta, vente anda.
Jake: -¿Y mi padre?
Yo: -No tiene porqué enterarse.
Jake: -Vale, voy.
Nos subimos todos en el taxi familiar y fuimos a una fiesta
que se celebraba en el puerto de la ciudad. Parecía divertida así que decidimos
quedarnos. En cuanto llegamos fuimos a la pista de baile y empezamos a bailar todos
juntos, nos lo pasamos bien. Niall y Jake ya iban un poco más bebidos que los
demás pero aun no habían hecho ninguna tontería. Louis fue a la barra y cuando volvió me dio
una bebida, no me supo decir el nombre pero decía que la probara. Me lo pensé
un poco pero al final la probé, pero no solo esa. Esa y como dos más. Empecé a
ver nublado y me mareaba un poco, todos estábamos ya muy borrachos. Lo único
que recuerdo es que todos acabamos tirándonos al mar desde el muelle.
…
¿Pero que pasa? ¿Cómo he llegado a esta habitación? ¿Y los
chicos? Me desperté con el pelo y el vestido mojados, en una habitación que ni
siquiera conocía. Madre mía, ¿qué ha pasado?
Acabé levantándome de la cama y asomándome por el balcón que
había en la habitación, estaba en una casa enorme, tenía un gran jardín con una
piscina y unos cuantos sillones. Todo muy bonito. Tenía miedo de lo que podría
encontrarme pero decidí coger mis cosas y salir de la habitación. Pasé
sigilosamente por el pasillo y pasé por una habitación que tenía la puerta
abierta así que le eché un vistazo. Me asomé y vi a Zayn dando vueltas por la
habitación con cara de preocupación. Entré con una gran sonrisa por haberlo
encontrado y nos abrazamos.
-Oh dios Zayn, me temía lo peor, creía que estaba sola.
-Uf yo también estaba preocupado, no sabes lo que me alegro
de verte. Pero, aun no sabemos dónde estamos.
-Es verdad, mejor será que miremos la casa entera, por si
acaso.
Zayn asintió con la cabeza y de la mano bajamos las
escaleras muy despacio y con miedo. Pero en seguida se nos quitó al ver en
aquel salón a Liam, Harry, Niall, Louis y Jake.
Corrimos hacía ellos con una cara de felicidad increíble.
Yo: -Dios mío, menos mal que os hemos encontrado, sino me da
algo. ¿Dónde estamos?
Jake: -Es una de las casas de mi padre. Siempre llevo las llaves conmigo. Ayer yo era
el menos borracho de todos y en el primer sitio que pensé para pasar la noche
fue este. Llamé a un taxi y nos trajo hasta aquí.
Yo: -No me acuerdo de nada.
Niall: -Normal, estabas muy borracha, la que más de los que
estamos aquí. Más que Harry y eso es difícil de superar. Tuvimos que meterte en
la casa diciendo que dentro habían modelos.
Yo: -Oh dios que vergüenza, lo siento.
Harry: -No te disculpes, fue divertido verte así.
Yo: -Que malo eres.
Harry: -Pero me adoras.
Yo: -Pues claro.
Niall: -ya vale, ¿no? vamos a hablar del día tan bueno que
hace. (Dijo Niall con la cara seria)
Harry y yo: -Vale, vale.
Desayunamos en la casa de Jake y estuvimos un rato en el
jardín. Después llamé a mi madre para que viniera a por nosotros en el autobús.
*Llamada Telefónica*
-¿SÍ?
-Hola mamá, ¿podrías venir a por los chicos y a por mí? Estamos
en la casa de un amigo.
-¡Hija! Dios mío no sabes lo preocupada que estaba, ¿cómo se
te ocurre irte así sin decirme nada y no volver hasta la mañana siguiente? En
cuanto te vea te enteras, no te voy a reñir porque vas a pasar de mí. Pero
vamos, que te despidas del mundo exterior hasta dentro de dos semanas porque lo
único que vas a ver es el autobús.
-Vale mamá, lo siento.
-Sí, ya. Dime la dirección y voy.
-Es la calle Wave número 35, una casa grande y blanca, no
tiene pérdida.
-En diez minutos estoy allí. Esperarme en la puerta.
-Vale mamá. Adiós.
*Fin de la llamada*
-Vale chicos, coger vuestras cosas, en diez minutos nos
vamos.
Los chicos fueron a las habitaciones a por sus cosas y Jake
y yo nos quedamos en el jardín.
-¿Volveremos a vernos?
-No lo se Jake, yo no estoy en un mismo sitio siempre.
-Bueno por lo menos dame tu número de teléfono.
-Claro, déjame tu móvil. Ya está, ya lo tienes en la agenda.
-Vale, ahora déjame tu el tuyo.
-Toma.
-Ya está, ahí me tienes. Por cierto Lourdes, besas muy bien.
-¡¿Qué?!

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